lunes, 9 de marzo de 2026

ANTONIO, EL CIRUELO YA FLORECIO

 Hoy vi el ciruelo en flor... y me acordé de ti. Me vinieron a la cabeza tus palabras: “Mira, ya floreció, mira cuánta vida hay en el”.

 Porque así eras tú, Antonio: una persona llena de vida, de curiosidad y de amor para dar, que veía el mundo con la atención de quien sabe que cada pequeño detalle es un milagro, y que cada instante tiene su belleza.

Recuerdo cómo me hablaste de Lola, con esa paciencia infinita y ese cariño que no se podía fingir. La manera en que la mirabas, cómo sostenías su mano, cómo escuchabas sus palabras y sus silencios… nos enseñaste a todos los que estábamos cerca lo que significa amar de verdad, con paciencia, con respeto, con entrega. Y yo, que llegué a conocerte siendo apenas consciente de la fuerza de tus ojos y tu presencia, aprendí a valorar lo que es cuidar y acompañar. Aprendí de ti a ver la grandeza en los gestos simples y a reconocer que los vínculos se construyen día a día, con ternura, con atención, con cariño constante.

Te recuerdo sentado, preguntándome por mi fin de semana, contándome historias de cuando eras joven, historias que parecían pequeñas travesuras y que me hacían reír mientras me enseñabas sobre la vida, sobre la paciencia, sobre el amor y la alegría de las cosas sencillas. Como aquella fiesta, cuando hiciste trampas para poder bailar con Lola… qué manera de querer, de jugar, de vivir con intensidad cada instante. Ese recuerdo, como muchos otros, sigue aquí conmigo, como un hilo que me une a ti.

Y luego están tus libros. Antonio, cómo me fascinaba tu manera de abarcar tanto: relatos de tu taller de escritura, historia de Argentina, física del golf, historia de la electricidad, refranes… todo lo que escribías, todo lo que investigabas, reflejaba tu curiosidad infinita y tu deseo de comprender el mundo, de dejar algo para quienes vendríamos después, de compartir la maravilla de aprender. Esa inquietud tuya era contagiosa, y me impulsó también a atreverme, a estudiar, a seguir un camino que jamás hubiera imaginado sin tu aliento. Gracias a ti me decidí a ser auxiliar de enfermería, a apostar por un futuro que ahora siento vivo y lleno de sentido, porque lleva tu marca, tu inspiración, tu mirada puesta en mí.

Antonio, fuiste un hombre que amó con intensidad, a Lola, a tus hijos y nietos, a quienes tuvieron la fortuna de estar cerca de ti. Y aunque la vida nos obligó a seguir, y aunque Lola ya no recuerda esos momentos, tu amor sigue presente en todo lo que hacemos por ella, en la manera en que la cuidamos y la sostenemos. Cada gesto de ternura que le doy hoy, cada abrazo, cada beso, es un eco de todo lo que tú nos enseñaste con tu paciencia y tu entrega.

Cuando llegó la enfermedad, luchaste con la fuerza de alguien que jamás se rinde. Yo, con mi corazón pequeño y lleno de miedo, te dije: “Esta lucha la vamos a ganar”. Y hoy siento una tristeza profunda porque no pudo ser así. Pero a la vez, siento un respeto inmenso por la valentía con la que enfrentaste cada día, cada dolor, cada momento de incertidumbre. Tuve el privilegio de abrazarte y sostenerte como pude aquellas veces que te derrumbaste estando yo, porque tu lucha fue tan, tan dura...

Esa fuerza tuya permanece conmigo, como un faro que ilumina cómo seguir adelante, cómo sostener sin quebrarse, cómo amar con firmeza incluso cuando duele.

Gracias, Antonio, por enseñarme a verme como alguien valioso, porque tu me valoraste cuando aquellos que tuvieron que hacerlo en su dia, no lo hicieron , a verme como alguien capaz de enfrentar la vida y cuidarla. Por recordarme que cada instante tiene significado y que la vida se vive con intensidad y con amor. 

Gracias por cada consejo, cada palabra, cada gesto. 

Gracias por ser quien fuiste y por dejarme llevar tu recuerdo conmigo. 

Te recuerdo hoy, con el ciruelo florecido, con las historias, con la risa y con la ternura, y sé que aunque ya no estés, tu vida, tu cariño y tu luz siguen presentes en mí, en lo que hago y en lo que soy.
                                                      

viernes, 23 de agosto de 2024

CASI DOS VERANOS

 Paso un invierno, una primavera y casi dos veranos.

Nos perdimos miles de besos, rincones por descubrir, paseos agarrados de la mano, desayunos que compartir, aquel concierto al que nunca llegamos a ir.

Me perdí miles de discusiones estúpidas.

Me dejaste a deber paseos entre cerezos en flor tantas veces prometidos...me lo perdí.

Olvidaste aquella camisa de pijama tan calentita...aun sigue tras la puerta de mi habitación. Ya no huele a aquella fragancia tan rica...pasaron casi dos veranos. Pero es un buen pijama. Intento que no se llene mucho de esos pelos de perro que tanto odiabas.

Te cuento que aprendí a caminar sola, a enlazar sueños en mi mente que se harán o no realidad, pero ahí están.

Aprendí a vivir sin "Buenos días", excepto los que me da Alexa por la mañana, porque asi se lo enseñe...le cambie la voz por una de hombre...no se por que.

Aprendí a entender que lo que no podía ser, no podía ser, por mucho que me empecinara en que fuera, y que, en verdad, eso es lo mejor, lo justo.

Aprendí que a veces decimos palabras que odiamos haber dicho, por injustas y feas, pero ahi se quedan dichas, y no hay marcha atrás.

Mi vida sigue siendo igual, con sueños y aspiraciones pero igual...trabajo, paseos con los perros...etc. 

¿Recordarte?...Si, a veces, pero obligándome a que no sea demasiado...lo suficiente para recordar tus ojos, tu sonrisa, sin llegar a la parte fea de las broncas, que no es cuestión de tener pesadillas, sino mejor soñar bonito...

Hoy te recordé, sin rencor, sin pesadillas, solo tus manos ardiendo en mi piel...eso no es fácil de olvidar.

No se por que escribo esto.

Ya no dueles...creo

Ya aprendí la lección...creo

Hoy ya no estas.

                       




jueves, 17 de junio de 2021

SOLTAR...PERDER

 Dejar ir, seguir caminando hacia delante sin mirar atrás...fácil de decir.

Sentir el fracaso en cada paso que das hacia delante, uno tras otro, sin saber que rumbo tomar porque te dejaste tu timón atrás.

Pensar que es lo correcto, pero tener la duda en tu corazón de si no estás cometiendo el mayor error de tu vida. Y sabes que con cada paso que das cada vez es más difícil la vuelta atrás.

Recordar cada momento, cada beso, cada caricia, todos grabados a fuego en tu corazón... Y seguir caminando.

Decirte que debes ser fuerte por los dos, pero sobre todo por su felicidad.

Y seguir caminando , aguantando las ganas de mirar atrás, las ganas de tirar del hilo y atraer lo que aún tanto amas.

Analizar y desmenuzar en tu cabeza cada palabra mal dicha, cada paso mal dado en el pasado , que te llevo a este camino árido y triste. Pensar si no se pudo hacer de otra manera...y desistir.

Tener la idea loca de salir corriendo hacia atrás muy rápido, sin importarte nada ni nadie y volver a sus brazos.

Y entonces rendirte, mirar hacia abajo y decirte que no, que no hay vuelta, que todo se perdió, sentir tu corazón hecho pedazos pero saber que no hay otro camino más que el que sigue hacia delante...no hay vuelta atrás.












miércoles, 24 de abril de 2019

EL ANTIFAZ ( Relato Erótico)


MIERCOLES

Acababa de llegar a casa y desnudarme para meterme en la ducha. Había sido un día duro y hubiera dado lo que fuera por estar acompañada de alguien que metiera la lengua entre mis muslos hasta que gritara de placer.
Entonces, sonó el aviso de un SMS en mi móvil… Un número que no conocía…
“Si quieres disfrutar de una velada caliente y sensual, acude a esta dirección el viernes a las 21.00 horas. Lleva un antifaz…colócatelo antes de llamar. Atrévete, te va a gustar.” Y una dirección…
¿Quién podía ser? no voy dando mi número alegremente por ahí…
Pensé que podía ser una broma, me dejó descolocada, y decidí dejarlo aparcado. Era miércoles, ya pensaría que narices significaba esto mañana.

JUEVES

Llevaba todo el día dándole vueltas al mensaje. Reconozco que de imaginar que podía significar, andaba húmeda y caliente como una perra en celo, todo el día.¿Seguía mis instintos de “niña” precavida o dejaba la mojigatería a un lado y me atrevía?. Me compre un antifaz…por si acaso.

VIERNES, 9 DE LA NOCHE

Allí estaba, subiendo aquella escalera…con mi body negro de encaje que se abría en la entrepierna, mis medias negras de red, un vestido negro ajustado, unos taconazos…y un antifaz en la mano.

Mis pezones pugnaban por atravesar la fina tela del body, mi clítoris palpitaba de anticipación. ¿Qué me esperaba tras aquella puerta?

Me coloqué el antifaz…y llamé.

La puerta se abrió y note una mano fuerte que se apoyaba en mi cintura y me llevaba hacia dentro. Anduve a ciegas guiada por aquella mano hasta notar una cama, en la que me senté. Sonaba una música sensual de fondo…mmm… ¿conocía aquella música?

Sentí una copa que se acercó a mis labios…champan…tenía la boca seca…si, me vendría bien.

Unos dedos rodeando y examinando mis labios suavemente…Un dedo se introduce en mi boca…lo chupo y recorro con mi lengua.

Y entonces esos labios ardientes y suaves en los míos, esa lengua caliente, entrando en mi boca, enroscándose con la mía…esa sensación viajando directamente desde mis labios al centro de mi vagina. Me pregunto qué demonios tiene esta boca que me ha elevado de 0 a 1000 en un segundo.

Su boca viaja hasta mi cuello, lamiendo, mordiendo, saboreando en el camino, mientras siento unas manos masajeando mis pechos por encima de la ropa.

El vestido empieza a bajar…Allí estaba yo…con mi body negro…Y escuche el ruido de una cremallera al bajarse… Mi desconocido (o desconocida), estaba delante de mí.

Una mano guiaba mi cabeza…noté su olor, salado y almizclado…y entonces descubrí que era un desconocido. Me incliné y besé el prepucio, acariciándolo con la lengua. Su mano empujó sobre mi nuca un poco más. Separé mis labios y rodeé con ellos su sexo.

Escuchaba su respiración entrecortada.

Mis pezones estaban tan duros que se apretaban con fuerza contra el interior del body.

Los labios de mi sexo latían al tiempo que mi vagina se llenaba de fluidos y humedecía la parte de abajo del body.

Mi boca subía y bajaba deleitándose con el sabor y contacto de su sexo dentro de ella.

Me sentía extrañamente liberada, siendo controlada, cuando en mi vida tengo que controlar tantas cosas…extrañamente segura.

De pronto, él se retiró…

Sentí sus manos acariciando mis piernas, por encima de las medias, y deteniéndose al llegar a la piel desnuda sobre el encaje de la media.

Suspiré de satisfacción cuando sentí una mano que se hundía entre mis muslos, y abría mi body. Sus dedos me recorrieron desde el clítoris hasta la entrada de mi vagina, metió uno dentro y escuche como lo metía en su boca y lo saboreaba, y un susurro de placer. Volvió a meter otro un momento, y luego, lo saco.

Un suspiro de frustración y deseo escapó entre mis labios.

Y entonces sentí su boca atrapando uno de mis pezones mientras bajaba el body hacia abajo. Succionaba, chupaba, mordisqueaba y de mi boca escapó un “por favor”,

Deseaba sentirlo dentro de mi…casi no podía aguantar más.

Sus dedos rozaron mis labios pidiéndome un poco más de paciencia. Mi lengua rozo sus dedos al pasar.

Y entonces sus manos separaron mis muslos y sentí su cabeza entre ellos y su boca acercándose allí donde más deseaba sentirlo…

Su lengua empezó a recorrerme por entero, a hundirse dentro de mí, bebiendo de mi.

Y metió un dedo, y luego otro dentro. Su lengua se movía a la vez que sus dedos entraban y salían de mi . Sentí que gritaba de placer. De mi boca volvió a salir un “Por favor, dámelo ya, follame”…pero el siguió dándome placer con su boca y sus dedos.

Cuando creí que no podía más y que iba a correrme como nunca lo había hecho…paró y me ayudo a ponerme en pie.

Me dio la vuelta y empezó a acariciar mi culo. Noté como ataba mis manos a lo que parecía un poste de la cama, dejándome doblada por la cintura y totalmente expuesta.

Empezó a pasar sus dedos por mi vagina y a meterlos dentro. Podía oler el aroma de mi propia excitación. Y de pronto, azoto mis nalgas. Me retorcí para protestar, pero él me sujeto con fuerza. Sus labios besaron mi nuca y, entonces, sentí, la punta de su pene, rozando la entrada de mi centro de placer.

Poco a poco, fue entrando en mi. Cuando estuvo dentro, llenándome, abrí aún más mis piernas. Empezó a moverse lentamente y, poco a poco, fue aumentando el ritmo…

Empezó a moverse con fuerza mientras yo dejaba escapar un “fóllame”.

Sus testículos azotaban mis nalgas mientras su verga se hundía dentro de mi, haciéndome gritar de placer.

Mi sexo envolvia por completo el suyo, sintiendo su roce dentro.

Finalmente, el goce fue tan intenso que sentí una oleada de placer que me llenaba, corriéndome mientras gritaba como una loca.

Permaneció en mi interior, quieto, mientras mi vagina aún se contraía apretando su miembro dentro de mí.

Me desató y me tendió en la cama. Abrió mis piernas y volvió a entrar en mí, con fuerza.

Le dije “ Si, por favor, sigue, no pares”.

Empecé a mover mis caderas al ritmo de sus embestidas. Sentía en el oído la respiración cada vez más acelerada de él.

Percibí el momento en que se dejó ir y se corrió dentro de mí, como su sexo se movia por el orgasmo y crecía, y eso hizo que yo volviera a correrme otra vez.

“Ahora quiero sentir tu piel pegada a la mía mientras miro tus hermosos ojos…" 

Parpadee para aclarar la vista…

“Eres tu” …dije

“¿Un poco de champan… y seguimos?”

“Será un placer…siempre lo es, contigo”.


sábado, 9 de marzo de 2019

CUANTO TIEMPO ES PRONTO PARA AMAR


Caminar por la vida pensando que ya nunca,jamás...
Mirar al cielo y solo ver matices grises.
Decidir que la coraza se haría más fuerte y que nunca, nunca más le entregaría la llave a nadie.
"Todos son iguales" "Todos son egoístas" " Ni uno merece la pena" "Nunca más. Nunca más" " No voy a apostar otra vez porque nunca sale el boleto ganador".
Y entonces llegaste tu...un vendaval, a levantar las hojas caídas del otoño y llenar mi vida y mi cielo de colores con tus ojos ( verdes raros según tu), llenos de la luz de una mañana de primavera.
Te emocionas solo con llevar mi mano cogida a la tuya, tan noble y hermoso eres por dentro.
Mi vida de nuevo esta llena de risas, de amor. De compañía y apoyo.
De nuevo soy capaz de decir te quiero en voz alta, cuando tanto a mis espaldas me hacía guardarlo dentro, porque si mostraba mis sentimientos, eso me hacía vulnerable.
Y es que ya me da igual ser vulnerable.
Me da igual porque has leído lo que escribo y me animas a seguir haciéndolo.
Me da igual porque me has apoyado cuando mi perro estaba enfermo 
Me da igual porque si me siento triste, desbordada con el día a día, solo tengo que llamarte y ahí estarás. Y me harás reír, y olvidar todo lo feo y malo de la vida.
Me da igual porque siempre tienes un mensaje de buenos días, una llamada...
Porque a mí, tan rara, tan complicada a veces, me entiendes.
Porque tus besos me saben a una hermosa puesta de sol mirando al mar.
Porque un te quiero tuyo desborda amor cada vez que lo dices, y le da alas a mi corazón para volar allí donde esto nos lleve.
Y si, ha pasado poco tiempo, y a veces eso me da miedo.
Pero es que la primera vez que te vi y te mire a los ojos fue como si ya te conociera de siempre, como si esto estuviera predestinado.
Quiero hacerte feliz.
Quiero llenar tu vida de amor.
Y los baches que nos ponga la vida, los saltaremos o si no los bordeamos como sea.
Has derrumbado las murallas a golpe de te quiero, de besos infinitos y de tu mano extendida siempre para coger la mía.
Me preguntas que si soy feliz...hace tanto que no reía como ahora lo hago; tanto que mi pensamiento no corría a recordar unos labios y unas caricias al escuchar una canción; tanto que mi corazón no brincaba alocado al leer un te quiero mucho. Mira mis ojos, y verás lo feliz que soy.
Te quiero...si tan pronto. Cuánto tiempo es pronto para amar? Cuánto tiempo es pronto para volver a sentir esas mariposas que te decías que no existían?
Eso de enamorarse que es?
Pero de verdad se sienten las mariposas esas?.
Pues resulta que si.
Las mariposas...y la piel  erizandose con una caricia...y el deseo llenando tu alma solo con un beso...y la sed que no se apaga de sentir tu amor...vicio?. De ti...
De tu pasión. De tu risa.
De tu alma noble y hermosa.
De ti.
                                                                                          

domingo, 26 de junio de 2016

LAS MUJERES NO TENEMOS UN BOTON DE ESTRELLA DEL PORNO.



 Tras mi propia experiencia personal, y hablando mucho del tema con mis amigas, he llegado a la conclusión de que a veces los hombres piensan que tenemos un botón de activación de súper estrella del porno.

  Me sorprende cómo a veces creen que tan sólo por tenderse en la cama al lado nuestro inmediatamente vamos a empezar a babear por su sola presencia.

 Seamos sinceros, puntualmente algunos días al mes, la libido de la mujer se encuentra en un punto en el que literalmente arañamos la pared por una buena sesión de sexo.

 No recuerdo dónde leí que para tener ganas de sexo había que estar varias horas al día pensando en sexo. Y volvamos a ser sinceros, cuando pelo una zanahoria para el pisto, en lo que menos pienso es en su interesante forma o en cómo me recuerda a ese tan grato instrumento de placer que poseen nuestros queridos hombres. Pienso en que a continuación tengo que picar una cebolla, poner la lavadora, terminar tareas del trabajo, solucionar problemas infantiles, económicos, etc.

 Por otro lado, quizá deberíamos hablar del tema del erotismo:

¿Dónde quedó aquel roce fortuito cuando pasabas a mi lado?, ¿dónde quedó aquel susurro en el oído que erizaba mi piel?, ¿dónde quedó aquella mano bajando desde mi cuello a la base de mi espalda?, ¿dónde quedó aquel pequeño mordisco en mi oreja que hacía correr regueros de fuego por todo mi cuerpo? ¿Dónde quedó aquel beso apasionado que surgía de pronto, sin otra motivación que la de dejar tu deseo marcado en mi boca?  Las mujeres, Señores, necesitamos que nos eroticen.

 Y ahora, quizá, deberíamos hablar del cariño:

Me gusta que me abraces por detrás cuando no lo espero. Que me digas qué guapa estoy hoy o que bien me sienta ese peinado nuevo. Que me digas que hoy tú harás la cena. Que tengamos conversaciones sin fin sobre nuestros sueños, nuestros miedos… Estar contigo en el sofá abrazados los dos viendo cualquier cosa en la tele. Y no, no me llames romántica, llámame persona, persona que necesita sentir que el amor sigue ahí. No hay nada que ponga más caliente a una mujer que sentirse amada.

 Sé que vosotros, normalmente también andáis con vuestros quebraderos de cabeza y vuestras propias mierdas diarias a cuestas, por eso también sé que sois capaces de entendernos.

 Si no hablamos, si nuestras manos no se encuentran a lo largo del día, si nuestros cuerpos no se rozan, si no hay una mirada o una sonrisa que rebose amor, si no intentamos, los dos, mantener viva la llama, cuando llegue ese momento quizá mi mente y mi cuerpo sólo deseen dormir y soñar con lo que me falta.

Señores, no pretendan encender el botón tan rápidamente....aprendan a jugar un poco antes con el.



domingo, 26 de julio de 2015

SUEÑAME.....

No me sueñes callada ni sumisa.
No me sueñes llorosa, rendida, carente de ideas propias.
Suéñame respondona, agria a veces. 
Valiente y decidida,luchadora y siempre mirando hacia delante, sabiendo lo que quiero y, lo que es mas importante, de verdad necesito.
Suéñame como la medianoche...oscura, con pensamientos y deseos ocultos, fria a veces pero abrigo de caricias y calor de luna llena.
Suéñame como la vida me hizo...caminando hacia delante paso a paso y decidiendo no mirar atrás cuando sea lo necesario.
No me ames como tuya por entero, como para siempre, como segura y simple.
Ámame complicada, dura y fuerte.
Ámame como indefinida a veces, como desdibujada.
Ámame cada dia como el primero, con pasión y alegria.
Porque conmigo la rutina, el olvido,la caricia olvidada...no son.
Suéñame mujer, pero mujer de verdad.
No princesa de cuento.
No perfecta.
Suéñame como vendaval que llega a tu vida, lo pone todo patas arriba y luego, mas tarde...quizá se va.